Como las nubes coquetas,
que se esparcen en el cielo,
pretendiendo extenderse sin límite
para jugar a ser formas que pronto se diluyen...
O el amor puro y santo
que llegó de la nada,
cuando ya no creíamos
que pudiera pasar...
Mi corazón sabe de esas historias
y cree también
que cosas muy buenas van a pasar,
estoy seguro...
O como el horizonte perdido
cuando finaliza la tarde,
en el momento en que el sol se agota
y perezoso se hunde en el firmamento...
Y puedo decirte muy sinceramente
que si suceden milagros
y asegurarte
que hay muchos para cada uno...
O como el ave que escapa libre
sin más límites que sus deseos,
sin dejar historia alguna
y ni siquiera un breve recuerdo...
He volado también muy lejos
de la mano de mis sueños,
he recorrido mundos y universos
y abierto puertas secretas...
O como aquello que llamamos hogar,
ese lugar que quizás ya no habite en el presente,
pero que existe tercamente
desafiando todos los supuestos...
He visto escritas en las paredes
las supersticiones de todas las culturas
y un par de veces
la muerte me ha mirado a los ojos...
O como aquellos rostros y manos
que amamos tan profundamente
y que quedaron grabados con fuego
en lo profundo del alma...
Muchas cosas no las puedo comprender
no quiero agregar más a esto,
pero he entendido
que cada uno lleva un mundo adentro...
O como los viejos y los bebés
con tantas historias o ninguna
tan cerca del vacío
y de la luz...
He sabido lo que es dejar partir
a la noche oscura
y sin retorno
a aquellos a quienes amamos
O como cuando viéndonos al espejo
descubrimos esa sensación
de decir:
Yo soy, yo existo...
He sido entonces muy humano
y muy mundano también,
pero a veces he podido
aspirar sorbos de eternidad...
O como las miradas que nunca se encontraron,
o aquellos sentimientos
que jamás afloraron
y murieron después de languidecer...
He renacido con cada día nuevo
y abierto mis pétalos una vez más,
he sido clara mañana
y sonrisa que consuela...
O como las lágrimas
que se quedaron encerradas
en el frío sótano
del rencor...
Y también he sido éste ser que soy
y muchos otros más,
inquilino eterno
de un simple segundo...
Amor&Eternidad
Pdta: Los invito a ver mi más reciente cuadro MUJER DE PERFIL CON SOMBRERO en mi blog isaacdevispintor.blogspot.com.co
Isaac A. Devis G.
Excelente amigo, nuestra condición humana pertenece a este mundo y de él también hacen parte nuestros defectos y nuestra inclinación a lo mundano, pero nuestro apego a Jesús garantiza nuestras acciones en pro de la vida eterna que confesamos en el "Credo" un abrazo
ResponderBorrarHola Isaac, hiciste un inventario del alma, recorriste nubes, recuerdos y pequeños milagros para recordarnos que somos viajeros de lo efimero y, al mismo tiempo, habitantes de algo eterno. Touche.
ResponderBorrarBesos, y buen fin de semana.
Yo también he sido un poco de todo y de nada. Un beso
ResponderBorrarIsaac, me siento muy cercano a tu manera de mirar el mundo, donde lo visible y lo invisible dialogan con naturalidad. En tus versos percibo una espiritualidad serena, no dogmática, que surge del asombro ante la vida, del paso del tiempo y de la consciencia de la fragilidad. “Inquilino eterno de un simple segundo” define esa paradoja luminosa entre lo transitorio y lo absoluto. Tu palabra une cielo y tierra, memoria y olvido, materia y vuelo. En ella descubro algo esencial: que la eternidad se experimenta cada vez que aceptamos plenamente ser lo que somos.
ResponderBorrarY sos este Isaac que sabe mucho y lo comparte y nos enriquece, un abrazo!
ResponderBorrarBeautiful blog
ResponderBorrarPlease read my post
ResponderBorrarInquietante y hermoso este Inquilino eterno, Isaac. La imagen y el texto dialogan de una forma muy poderosa (ese cuerpo que parece ligero y, sin embargo, está cargado de todo lo que no se ve).
ResponderBorrarLa idea de un inquilino que se queda a vivir dentro de uno mismo funciona casi como una radiografía emocional. No es solo la memoria, ni solo el miedo, ni solo el amor (es esa mezcla extraña que nos habita y que a veces pesa, a veces sostiene, a veces simplemente recuerda que seguimos siendo quienes somos).
Me ha gustado especialmente cómo sugieres que no siempre es posible desalojarlo. Que, más bien, aprendemos a convivir con él, a reconocer su presencia en los silencios, en las noches largas, en esos momentos en que el corazón se sabe casa ocupada.
Un texto muy sugerente, lleno de resonancias y de esa melancolía serena que invita a releer. Enhorabuena por esta pieza, deja eco.
Unas letras excelentes. Es un placer disfrutarlas porque ayudan a meditar.
ResponderBorrarUn abrazo.
Una poesia intensa e visionaria che attraversa fragilità, memoria e rinascita, ricordandoci che dentro ognuno di noi vive un universo capace di amore ed eternità.
ResponderBorrarBuona domenica
Me gusto mucho tu poema Te mando un beso.
ResponderBorrarIsaac, la paradoja humana: somos inmensos por dentro, capaces de mundos y universos, pero a la vez somos frágiles y pasajeros. Es una forma muy valiente de aceptar que, aunque la muerte nos haya mirado a los ojos, todavía podemos mirarnos al espejo y regalarnos una sonrisa. Porque también somos vida. En abundancia, quiero creer. Va un abrazo.
ResponderBorrarExcelente, precioso, los milagros existen. Buen poema para pensar.
ResponderBorrarSaludos
Me ha encantado pasar a leer tan hermoso poema Isaac.
ResponderBorrarAbrazos.
El alma se ilusiona con tu magnifico relato, querido amigo Isaac
ResponderBorrarHermosas tus metáforas y muy profundas, Isaac. Me encantó tu poema. Bendiciones.
ResponderBorrarOgnuno porta dentro di sé un mondo dalle mille sfumature.
ResponderBorrarOttima poesia, molto apprezzata.
Un cordiale saluto
Que bien lo expresas Isaac, cada quien lleva un mundo adentro.
ResponderBorrarAbrazos
Todos acabamos diluyéndonos como nubes en el tiempo, en el cielo, en el recuerdo...
ResponderBorrarSaludos,
J.
Muy bonito
ResponderBorrar