Fluyendo,
más allá del cómo y del cuándo,
nadie conoce
lo que carga cada alma.
Al final todo es tan simple,
como respirar,
como abrir los ojos
o cerrarlos para siempre.
Tomando un camino,
buscando la estación de los buenos tiempos,
mientras tanto es divertido ver como el tiempo escapa
de cada prisión que le ponemos.
Es que todo gira
nada de este mundo permanecerá
nada en absoluto
será para siempre.
Nos sorprendemos en nuestras propias locuras
en medio de gritos y alucinaciones,
olvidando que la dicha
es nuestra legítima herencia.
Y me encuentro dando mi corazón,
a cambio de nada o de muy poco,
sin pensar que al final partiremos inevitablemente,
buscando el cielo que anhelamos.
Como si todas las pupilas perdieran la vista,
como si la piedad hubiera desaparecido
y la insolencia fuera la respuesta
a siglos de esclavitud olvidados.
Como si abriéramos el alma irrevocablemente
como si decir adiós fuera una simple palabra
como si se tratara de una costumbre inmemorial
que se pega a la piel y que ya no duele nombrarla.
Como si un sol eterno nos limpiara
de esa oscuridad que arrastramos por generaciones,
porque, en el fondo, la elegimos.
de esa oscuridad que arrastramos por generaciones,
porque, en el fondo, la elegimos.
Quizás seamos tan efímeros
como aquellos recuerdos
que de vez en cuando vuelven
con fuerza abrumadora.
Probablemente
ese dolor que cargamos
pueda ser cambiado
por el segundo de silencio que nunca nos dimos.
O talvez es que nuestra vida es muy corta
para poder entender sus propias reglas,
como si una hormiga quisiera comprender
la mecánica de un avión.
¿O es que nos hemos lastimado tanto
que ya no podemos reconocer
cuando la noche termina
y empieza el día?
Y pensar que nuestra danza en este planeta
es tan corta
que ninguna memoria
puede retenerla.
Quizás sea así
o posiblemente sólo estemos dormidos
en medio de una pesadilla
de la que podemos despertar, si queremos.
Pdta: Los invito a mi blog de pinturas isaacdevispintor.blogspot.com.co donde hoy verán mi más reciente trabajo AQUELLO QUE ME FALTA
Isaac A. Devis G.
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