Ni mucho ni poco,
ni los recuerdos de la vieja gloria
ni el depósito de todos los sueños
para la llegada del incierto futuro...
Ni una hora ni un siglo,
aunque en ese interregno
cabe una vida
o muchas...
Ni la flor más bella del mundo,
ni la única que vive en el desierto,
ni una mirada que acaricia,
ni unos ojos que condenan...
Ni un juego peligroso
ni un momento tan frío como el hielo,
ni un beso que traspase el alma,
ni un amor que te roba el aliento...
Ni lastimado ni cómodo,
ni orondo ni enfermo,
ni enamorado
ni lleno de risas...
Ni viendo el paisaje desde un tren,
ni pensando en aquella,
la amada,
ni tampoco persiguiendo sombras en la noche...
Ni alcanzando las estrellas,
ni besando el suelo,
ni rozando la luna,
ni volando erráticamente...
Ni embebido de la música
ni llorando en la tarde de un domingo,
ni regresando a casa,
ni errante en un lugar del universo...
Ni un quejido del aire
ni un verbo mal conjugado,
ni un coqueteo con la soledad
ni abriendo el alma desesperadamente...
Sólo es otro día más que pasa,
una tarde que termina
sin fuegos artificiales ni luces de neón,
mientras la vida sigue cantando su canción...
Paz&Nostalgía
Pdta: Los invito a mi blog de pintura donde hoy verán un SOL SOBRE LOS ANDES
Isaac A. Devis G.
Hola amigo, que bonita foto, parece una imagen de fabula y tu pensamiento es de aceptacion, hay dias asi, miramos pasar la vida simplemente..
ResponderBorrarBesos, feliz fin de semana.
La mayoría de los días son así. Un beso
ResponderBorrarUn giorno che non chiede nulla e proprio così svela tutto: la quieta vertigine dell’esistere.
ResponderBorrarBuon fine settimana
Paz e Isaac, el poema respira en la negación para decir lo indecible: un día cualquiera que, al vaciarse de épica, se revela como el verdadero tejido de la vida. Esa sucesión de “ni” despoja al tiempo de excepciones y lo sitúa en su desnudez, donde cabe todo y nada a la vez. Hay una conciencia serena, casi taoísta, que acepta el fluir sin aferrarse a instantes grandiosos. Y, sin embargo, al final, la música persiste: la vida continúa, humilde y constante, cantándose a sí misma en lo ordinario, donde quizá habita su más honda verdad.
ResponderBorrarSaludos
Hay algo más profundo y valioso que, escuchar la canción de cada día...?
ResponderBorrarA veces hay que acallar la mente, la imaginación y sólo prestar atención a las voces cercanas de la naturaleza que nos dicen muchas cosas, Isaac...
Mi abrazo entrañable por tus buenas letras y cercanía.
Despertar cada mañana en ese hermoso lugar ya tiene justificación, un abrazo Isaac!
ResponderBorrarQué serenidad la de este texto, Isaac. Esa sucesión de negaciones va despojando el día de adornos hasta dejarlo en su verdad más simple: la vida que sigue cantando, humilde y constante, incluso cuando nada parece extraordinario. Hay una profundidad tranquila en esa mirada que acepta el fluir sin exigir prodigios.
ResponderBorrarUn fuerte abrazo, Isaac.
Una preciosa imagen para acompañar a tus buenas y sentidas letras.
ResponderBorrarFeliz fin de semana.
Un abrazo.
This feels like a quiet reflection on ordinary time, the kind of day that doesn’t demand attention but still carries everything within it. There’s something honest in the way it settles into simplicity, like life just continuing its steady rhythm.
ResponderBorrarHay días que pasan así, sin mayores emociones, creo que son necesarios, dan espacio para pensar y ahí, en el pensamiento, en el corazón, pasa mucho, pasa de todo. Excelentes versos... Te mando un abrazo amigo, mientras sucede la vida y oímos su melodía.
ResponderBorrarP A T Y
Profundo y bello poema. Te mando un beso.
ResponderBorrarA vida é assim mesmo. Temos que estar preparados para a enfrentar.
ResponderBorrarAbraço de amizade.
Juvenal Nunes
Sí, hay días que parecen (y solo parecen) la fotocopia del día anterior. No necesariamente para mal, no necesariamente para bien. Es.
ResponderBorrarVa un abrazo, Isaac.
Bellissima poesia: "la vita continua cantando la sua canzone", mentre tutto intorno scorre nelle variegate sfaccettature.
ResponderBorrarUn cordiale saluto
Ojalá sea buena. Un abrazo
ResponderBorrarEl presente es, sin lugar a dudas, lo más difícil de asir entre nuestras manos.
ResponderBorrarSaludos,
J.
Que lo relevante sea lo que permanezca
ResponderBorraraunque a veces se siente ese agotamiento de la vida.