¿Quién mira y nos mira,
desde la lejanía del misterio,
quién observa silenciosamente
cada suceso, cada instante?
Como los océanos que, lentamente,
se apartan de las costas
o los ríos que, llenos de vigor,
caminan a aquel lugar en que dejarán de ser.
Está bien ser como ellos:
correr simplemente hacia el destino,
ser,
lo que debemos ser.
Lo que ocurre es que apenas vemos
lo cotidiano, lo obvio,
somos tan pequeños
que casi todo se nos escapa.
lo cotidiano, lo obvio,
somos tan pequeños
que casi todo se nos escapa.
Simplemente somos lo que somos,
todo es perfecto,
exactamente como es.
todo es perfecto,
exactamente como es.
Una vez conocí
unos ojos que todo lo devoraban
un corazón que era casi
un agujero negro.
Con dolor y dificultad,
pude escapar de esa mirada
que no conocía la piedad.
Hay cosas que toman mucho tiempo
y no sé cómo explicarlas:
verdades que nunca se dijeron,
flores que no se marchitaron
y no sé cómo explicarlas:
verdades que nunca se dijeron,
flores que no se marchitaron
porque nadie estuvo ahí para verlas morir.
Algunas heridas
son constelaciones que se derrumban de repente,
lejos de cualquier mirada,
para que una vida pueda nacer.
son constelaciones que se derrumban de repente,
lejos de cualquier mirada,
para que una vida pueda nacer.
Así como el sol rompe la noche
y la vida se reconoce a sí misma,
sé que hay un sueño
del que sí podemos escapar.
y la vida se reconoce a sí misma,
sé que hay un sueño
del que sí podemos escapar.
También he visto estrellas en las noches
que -lo juro-
brillaron sólo para mi,
ellas me lo dijeron.
Y al final,
yo aquí canto mi canción,
mientras soy exactamente como me ves,
sin pretender ocultar nada.
mientras soy exactamente como me ves,
sin pretender ocultar nada.
Por eso levanto la mirada
y descubro a Aquel que nos observa:
no es más que recordar
el hogar de donde venimos.
y descubro a Aquel que nos observa:
no es más que recordar
el hogar de donde venimos.
Armonía & Paz
Los invito a ver mi blog de pintura isaacdevispintor.blogspot.com.co donde hoy encontrarán a LA AGUADORA
Isaac A. Devis G.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderBorrarHola amigo, que belleza! una poesia de una profundidad y una belleza extraordinarias. De esas que permanecen en el corazon mucho despues de haber terminado de leerlas. Sos muy sensible, armonia & paz, qdo amigo.
ResponderBorrarCaro amico, versi bellissimi. È vero, riusciamo appena a vedere, nella nostra piccolezza, la quotidianità, mentre dovremmo cercare di elevarci per intuire e vivere gioiosamente la realtà totale.
ResponderBorrarUn cordiale saluto
Un hogar que nos cobija a todos por igual, un abrazo Isaac!
ResponderBorrarIsaac, qué placer leer esta reflexión tan profunda. Hablas de ese hogar del que venimos como una presencia silenciosa que nos mira, nos acompaña y nos recuerda quiénes somos. Entre océanos que se retiran, heridas que se derrumban y estrellas que brillan solo para ti, aparece esa certeza final: levantar la mirada es volver al origen, a la armonía que nos sostiene incluso cuando todo parece escaparse.
ResponderBorrarUn fuerte abrazo, Isaac.
Hay dos versos que se me han grabado; flores que se marchitaron porque nade estuvo ahí para verlas morir
ResponderBorrar¡Que pasada! Que triste.
Un abrazo
Hay que estar atentos, mirar siempre más allá, escuchar el alba, el crepúsculo y la noche estrellada, porque todo nos habla y nos anima a seguir adelante...El universo nos mira, nos acompaña siempre, Isaac.
ResponderBorrarMi abrazo entrañable y admirado, amigo poeta.
Nuestro hogar esta en el corazón. Lindo poema. Te mando un beso.
ResponderBorrarUn excelente poema lleno de belleza.
ResponderBorrarUn abrazo.
Al final pase lo que nos pase, podemos mirar al cielo, respirar hondo y volver a saber algo que ya sabemos, que Dios es el Creador y que Él vela por nuestro destino, el que seguro, no está en la tierra. Gran poema amigo, te mando un fuerte abrazo.
ResponderBorrarP A T Y
Recordar de donde somos
ResponderBorrareso debe ser permanente en el tiempo
Lindo fin de semana.
Excelentes y preciosos versos, Isaac. Un abrazo.
ResponderBorrarEs lo mejor... No pretender esconder nada.
ResponderBorrarUn abrazo.
Muy hermosa reflexión que nos recuerda quienes somos y de donde venimos, y quien se encarga de que vivamos en paz y armonía, y al que hay que estar siempre agradecido.
ResponderBorrarUn abrazo, amigo Isaac.
Hay belleza y armonía en tus versos llenos de bondad. Imaginamos que venimos de algún lugar y que volveremos a él, un día cualquiera y que nunca estuvimos solos. Es bonito mantener la esperanza de que todo tiene un sentido, más allá de nuestros torpes pasos...
ResponderBorrarMuy bella poesía. Gracias por compartir.
Hasta pronto.
Qué poema tan bonito.
ResponderBorrarSaludos, Irma