Como las luces que se reflejan en el agua,
inquietas, titilantes, soñadoras, elusivas,
como mirándose a un espejo,
sin poderse uno descubrir.
O como el humo que se eleva
y se deshace antes de decidir
hacia qué lado del cielo pertenece.
y se deshace antes de decidir
hacia qué lado del cielo pertenece.
Como las estrellas,
que serenas y calladas,
sin emitir juicio alguno,
nos miran desde la infinita distancia.
O donde el viento se lleva las promesas
que nos hicimos un día
en voz muy baja,
sin dejar ni el eco para encontrarlas.
sin dejar ni el eco para encontrarlas.
Como si viajáramos en el tiempo
para entrar en la mente y en el corazón
de alguien más,
que hace mucho ya no existe.
Como las llamas agónicas de las velas,
que exhalan su vida
en un último suspiro de luz.
O ese rincón tibio del mundo
que añoro con toda mi alma,
aquel lugar
que vuela en las nubes de mi memoria.
O como las plumas que volando
llegaron exactamente a nuestra mano,
mientras el universo,
caía en poder de mi alma.
O como cuando cantamos
aquella canción sin palabras
que sólo el espíritu conoce
y recuerda.
Paz&Bendiciones
Pdta: Los invito a mi blog de pintura isaacdevis.blogspot.com.co donde podrá ver el mar y la selva
Isaac A. Devis G.
Que bonito y dulce poema. Te mando un beso.
ResponderBorrar🌈🌞 ✨🙌🍀✨️🌟Amigo, tus versos tienen la calma de una noche estrellada🌌✨Me encanto este recorrido entre estrellas, viento, recuerdos y luz. Hay una belleza muy serena en cada una de tus poesias.🌸🌈 🌞 Un abrazo
ResponderBorrarMagnifico viaggio fra le luci, le stelle, il posto desiderato, l'abbraccio dell'universo, la musica spirituale.
ResponderBorrarUn cordiale saluto
Isaac, tu poema es un viaje por imágenes que respiran luz, silencio y memoria. Hablas de reflejos inquietos sobre el agua, de humo que se deshace sin decidir su destino, de estrellas que observan sin juicio, de promesas que el viento se llevó y de recuerdos que parecen pertenecer a alguien que ya no existe. Evocas llamas que se apagan, rincones tibios que añoras con toda el alma, plumas que llegan a la mano como si el universo conspirara a favor, y esa canción sin palabras que solo el espíritu reconoce. Es un recorrido sereno, íntimo y lleno de belleza, donde cada imagen sostiene la misma verdad: hay músicas que no necesitan voz para decirlo todo.
ResponderBorrarUn fuerte abrazo, Isaac.
Qué bonito, Isaac. Tus versos invitan a detenerse y a dejar que cada imagen encuentre su propio significado. Me ha transmitido una hermosa sensación de calma, de memoria y de ese silencio que también sabe hablar. Un fuerte abrazo. Paz.
ResponderBorrarUna maravilla de letras!.
ResponderBorrarTus poemas son de gran belleza.
Son un dulce regalo.
Un abrazo.