Hay en lo mucho y en lo poco,
una sombra del pasado que somos,
del aire que respiramos,
de la vida que nos habita.
Como el tiempo que juega con nosotros,
creyéndose dueño de nuestras vidas,
hasta que descubrimos
que podemos escapar de sus manos.
En un equilibrio delicado,
que la esperanza podría romper,
como un camino,
con atajos donde solemos perdernos.
Rozando el cielo del ocaso con nuestras propias manos,
avanzamos de momento en momento,
como un mar que turbulento
de repente encuentra la calma.
Y allí quedan nuestras penas,
ligeras como pesadillas que ya concluyeron,
confundidas en un sueño
que no se quiere revivir.
Casi como los antiguos dioses,
que hoy apenas nadie recuerda,
otrora todopoderosos,
ahora habitan un ático olvidado lleno de fotos antiguas.
Quizás pase como con los montes poderosos,
que nos miran con algo de ternura,
pensando que somos tan efímeros,
tan pasajeros.
Posiblemente aquello que se esconde,
quiera salir de su refugio,
para encontrar algo de resplandor.
Falaz como un testaferro del horror,
el mundo nos llama a su locura,
ofreciéndonos aquello que nunca tuvo
y que jamás poseerá.
Sea así que una sonrisa redentora
nos salve de la gravedad de la tristeza,
nos alivie de la pena
de pretender vivir sin amor.
Como en una comedia de varios actos,
trágica a veces y cómica también,
queremos saltarnos la trama
para conocer el final.
Pero en verdad más allá de la ilusión,
el miedo es parte del sueño,
del que despertamos
al abrir los ojos y decidirlo.
el miedo es parte del sueño,
del que despertamos
al abrir los ojos y decidirlo.
Paz&Despertares
Pdta: Los invito a mi blog de pintura, isaacdevispintor.blogspot.com.co donde los invito a observar EL OBSERVADOR
Isaac A. Devis G.
You have tremendous talent, both in writing and art! Thank you so much for sharing.
ResponderBorrarQué bonito poema y fotografia, amigo. Me hiciste pensar en como, a pesar de los miedos, las perdidas y las vueltas que da la vida, siempre existe la posibilidad de "despertar" y mirar las cosas de otra manera. Es una reflexion hermosa.
ResponderBorrarUn abrazo grande
È una bellissima riflessione che le montagne imponenti ci guardano con tenerezza pensando che siamo così effimeri e fugaci. Caducità che non ci impedisce di essere centrali e consapevoli, e contemplare spiritualmente l'intero universo.
ResponderBorrarUn cordiale saluto
Isaac, qué reflexión tan serena sobre ese equilibrio frágil entre lo que fuimos y lo que aún buscamos, desde esa sombra del pasado que nos acompaña hasta el instante en que descubrimos que podemos escapar de las manos del tiempo. La imagen de las penas que quedan atrás, ligeras como pesadillas ya concluidas, tiene una belleza que conmueve profundamente. Gracias por este texto que invita a despertar con más luz y con más amor.
ResponderBorrarUn fuerte abrazo.
Isaac, es importante reflexionar y darnos cuenta de que todo pasa, todo queda atrás...Vamos superando pruebas, miedos, dudas...Cada vez somos más conscientes de que podemos lograr ese equilibrio y esa paz, que necesitamos para mirar más allá de la realidad que vemos...y sentir la verdadera realidad espiritual, que siempre nos espera al otro lado.
ResponderBorrarMi abrazo entrañable, amigo poeta.
Un maravilloso poema que ayuda a meditar.
ResponderBorrarMuy bello.
Un abrazo.